lunes, 15 de febrero de 2010

Chalma


Hay una frase en México muy famosa que dice: "...eso ni yendo a bailar a Chalma..."; y se utiliza para referirse a algo que es imposible de lograr. Pero, que pensarán realmente los ciento o miles de personas que van a visitar al Señor de Chalma cada año y de paso echan una bailada junto al árbol.

En mi caso particular, no fui, aquella primera vez, a visitar al Señor de Chalma por alguna "manda" que hubiese hecho; realmente fue por la curiosidad de saber que era eso que llamaban "peregrinación"... verdaderamente me vi muy sorprendido por todas las cosas que descubrí, del cansancio que experimenté y del orgullo que sentí al llegar a Chalma.

A lo largo de estos 18 años que llevo "peregrinando" a Chalma he visto y escuchado de todo, la mayoría cosas buenas. He visto la alegría de la gente, el esfuerzo que a cada uno le representa, la devoción de muchos, el desmadre de algunos, el relajo de otros, la fe, la confianza, la hermandad, la perseverencia, la constancia, el respeto, el desprecio, la insensatez, la amargura, la tristeza, la desolación, el optimismo, el coraje, la desesperación, el amor, la fortaleza, la delicadeza, la ternura, la admiración, la generosidad, la humildad, etc. etc.

Personalmente no me gusta el pueblo de Chalma, sin embargo, es ahí donde encuentro respuesta a mis preguntas y la paz espiritual que necesito cada año.

Reflexión: Pienso que uno verdaderamente conoce un lugar cuando ya ha caminado sobre él

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