domingo, 29 de agosto de 2010

Domingo en Montreal

Creo que lo difícil de inmigrar viene cuando te enfrentas a tu realidad...

Este es uno de los últimos domingos del Verano en Montreal, el sol brilla y calienta con fuerza, el viento sopla y congela, la ciudad esta en calma, el pasto y las flores siguen creciendo, tenemos el refrigerador lleno de verduras recién cosechadas y sin embargo me siento olimpicamente mal...

Hoy no hay a quien visitar, no hay con quien pelear, no hay problemas de los que hay que ocuparse, no hay dinero para darse lujos, no hay un auto que arreglar...

Mañana hay que ir a la escuela, sentarse a aprender un poco mas de francés, esperar que pasen los días hasta que acabe el curso y seguir buscando la forma de disfrutar plenamente todo lo que hay aquí.

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