Mi alma es ancestral como la tierra de mis antepasados.
Mi alma es sagrada como el sexo de los casados.
Mi alma es soñadora como la ficción de los pecados.
Mi alma es construida con amor de mi familia.
Mi alma es brillante como el sol de medio día.
Mi alma es feliz como un niño en su cumpleaños.
Mi alma dialoga con la vida y se llena de sabiduría.
martes, 7 de septiembre de 2010
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