El verdadero espíritu deportivo no tiene nada que ver con ganar ó perder; eso no es lo que importa. El auténtico deportista, el auténtico jugador, disfruta participando. Si juegas para ganar, estarás tenso, angustiado. No te importa el juego en sí mismo, su alegría y su misterio, sino el resultado. Esa no es forma de vivir en el mundo.
Vive en el mundo sin pensar en lo que va ocurrir. Da igual que vayas a ganar ó perder. La muerte se lo lleva todo. Que ganes ó pierdas carece de importancia. Lo único que importa, y siempre ha sido así, es como has jugado el juego. ¿Lo disfrutaste, el juego en si mismo? Entonces todo momento es un momento de alegría.
domingo, 4 de marzo de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario