lunes, 5 de octubre de 2009

ALMA DE PELOTERO (TPGD)

Hablar del baseball es soñar con estrategias y pasión, es conspirar contra la sucia rutina. Ser pelotero es una actitud, un estilo de vida; comparable a un guerrero que vive la parte alta y la parte baja de 9 ó más episodios de una linda batalla.

Las historias son protagonizadas por personas especiales, extraordinarias, y el baseball comparte la magia de muchos peloteros que nos dan lecciones de honor, amistad, templanza y en algunas ocasiones de heroísmo. Quizá existe algún punto en donde el baseball y la vida se mezclan para enseñarnos a que ambas se tienen que disfrutar.

Este texto es sobre Jesús Arturo, el niño con alma especial, con “alma de pelotero”. Algunos lo conocieron como “El Sonrics” por su eterna sonrisa y algunos otros lo conocen como “El Choforo” por alguna razón en particular, pero indudablemente Jesús Arturo y su gusto por el baseball alegraron la vida de familiares y amigos que hoy comparten el sentimiento de su amor a la pelota.

Lo conozco muy bien, solíamos jugar siempre juntos con cualquier cuestión que simulara una pelota y un bate, desde calcetines y almohadas hasta palos, y bolas de esponja. Tomábamos como almohadillas las coladeras ó los cuadros del piso; imaginábamos estar en un campo de baseball profesional.

Algunas veces nuestros juegos eran más emocionantes que los de grandes ligas y las tardes eran muy cortas para decidir al ganador; jamás lo vi tan feliz jugando como cuando utilizaba su guante al cual le decíamos la quesadilla.

Tiene la inteligencia de un delfín, siempre alerta, siempre con movimientos claves llenos de elegancia y astucia. La solución aparece mágicamente en su cabeza y nos sorprende a todos con jugadas extraordinarias que muchos profesionales quisieran tener en su repertorio.

Muchas veces lo imagine jugando en las grandes ligas, con estadios llenos, gritando en una sola voz su nombre, y Jesús Arturo solamente respondiendo con una sonrisa que ilumina. Seguramente eso ocurre en algún otro mundo paralelo, en otra dimensión, donde es la estrella principal igual a la que brilla aquí y ahora.

Sospecho que su alma se sale de EL todas las noches para ir a ese increíble lugar, donde los verdaderos peloteros se citan a recrearse y a jugar por jugar; sin campeonatos, sin trofeos, sin fama; solamente por el placer de hacer Baseball. Es algo así como la liga de baseball de almas mayores, donde Jesús Arturo tiene un lugar en el salón de la fama.

Durante 33 años he sido su hermano y su condena es perpetua porque lo seré toda la vida. En lo personal es un placer compartir la ruta con alguien como Jesús Arturo, sencillamente mi pequeño gran maestro quien me enseño lo importante de la vida con solo sentir su “alma de pelotero”.

No hay comentarios: