lunes, 25 de enero de 2010

Chinelos



Para aquel que nunca ha escuchado la palabra "Chinelo" creo que debe de sonar bastante gracioso el nombre (a mi me parece chisto y, no obstante, llevo toda la vida siendo uno), pero después de un tiempo de escucharla te acostumbras y solo te trae a la cara una sonrisa

No se cuando fue la primera vez que fui a "brincar el chinelo", ni cuando fue que estrené mi propio traje, solo recuerdo de esos días, lo feliz que me sentía después de cumplir con mi pequeña hazaña de completar todo un día de brincar.

A mi no podía no gustarme el chinelo; mi abuelo era el del saxofón de la banda tepe (y el que mas sabía de música, creo yo que de todo el pueblo), su hermano era el de la tuba o el trombón, los hijos de mi tío tocaban la trompeta, la tambora, los platillos, la tarola y una que otra vez los nietos ya también le entraban con alguno de los instrumentos. Mi tío, hermano de mi mamá, era de los encargados de la comparsa La Reforma; era de los encargados de organizar los días que se iba a salir, de conseguir los desayunos y la comida para los chinelos (muchas veces en casa de Don Popochas), de recaudar el dinero y comprar la botella para los músicos, de agradecer a gritos a todo aquel que donaba algo para la comparsa, de pagarle a la banda, de ver que quedaran bien guardadas las cosas para la siguiente salida y de poner dinero en caso de que no se juntara lo suficiente para pagarle a la banda. Mi hermana se encargaba del morral donde se juntaba el dinero de las cooperaciones, donde se guardaba el talonario y donde se guardaba la botella. Mi otro tío acompañaba, ya no brincaba pero si hacia falta bailaba la bandera como los grandes. Mis primos y yo brincábamos... la comparsa era grande pero por donde quiera estaba mi familia.

Hace poco me dijeron que viera en youtube unos vídeos de chinelos en Phoenix, Arizona y descubrí con agrado que hasta en New York ya se organizan nuestros paisanos para salir a "brincar". Solo porque vi la evidencia, hoy puedo creer que esto sea cierto y.... no se; tal vez algún día haya comparsas de chinelos en todo el mundo

Reflexión que mas bien es recuerdo: "Atención Señores... Queremos Agradecer a Nuestro Buen Amigo Javier Aguirre Que Ha Donado Una Botella Para La Comparsa y Banda La Reforma.

(fanfarrias)

Esperamos Que el Dulce Nombre de Jesús Lo Colme de Bendiciones a El y Su Familia y Con Mucho Gusto Le Dedicamos Este Carnavalito"

lunes, 18 de enero de 2010

ALGO SOBRE POZA RICA

Hay mucho que contar sobre Poza Rica, el lugar donde vive mi Abuela, donde mi Padre vivió su infancia y donde la mayoría de la familia Márquez vive su reino. Mi Papá tiene 8 hermanos, 4 hombres y 4 mujeres; el es el mayor de todos y es un excelente ejemplo para la familia.

Francamente dentro de la ciudad no hay nada turístico, aunque están cerca de ahí playas como Tecolutla y Tuxpan, sitios arqueológicos como El Tajín y lo mejor de todo la comida típica de la región, es un deleite.

Sin embargo para mi Poza Rica es un lugar mágico lleno de estupendos recuerdos de infancia, de aventuras, de historias, etc.

A mi Abuelo, desgraciadamente no lo conocí porque murió cuando Papá estaba con 19 años. Sin embargo en la casa de mi Abuela hay muchas fotografías de El. Hay una donde esta como boxeador, dicen que era bueno para ese deporte y su apodo era “la preciosa”. También nos cuentan que era líder sindical de alguna sección de petróleos mexicanos, en Poza Rica la mayor parte de las personas trabajan en empleos relacionados con el petróleo y la petroquímica.

En las fotos mi Abuelo nos muestra una cara enérgica llena de dureza y también de inteligencia, a simple vista me parece que fue muy regañón y en sus ojos se refleja el orgullo de ser el jefe de familia.

Me hubiera gustado conocer a mi Abuelo paterno; algunos tíos y familiares comentan que era muy estricto y que le gustaba la bebida. Seguramente el tenia muchas aventuras que contarnos, sería como esos viejos gordos y sabios que se sientan por las tardes a contar historietas.

Respecto a mi Abuela, es una Santa Señora, su nombre Doña Socorro, un ser extraordinario con mucha luz que ilumina a toda la familia, su sudor es agua bendita y su presencia me genera paz. Mi Abuela es la mujer más inquieta de todas las señoras de su edad, tiene la energía de una niña, siempre esta buscando que hacer desde tamales (deliciosos) hasta cuadros de imágenes religiosas en poliéster, que por el simple hecho de que mi abuela los llevo con ella, ya están benditos.

No he conocido a nadie con el nivel de sacrificio de mi abuela, viuda con 9 hijos construyo una dinastía digna de protagonizar una novela. Mi abuela es un ejemplo de fuerza, de amor, de compasión y de mucha entrega; es tan virtuosa que parece que fuera perfecta, me llena de espiritualidad y desde Poza Rica guía mi corazón.

La primera oración que aprendí me la enseño mi abuela, como un canto a todas las Madres:

DULCE MADRE, NO TE ALEJES

TU VISTA DE MI, NO APARTES

VEN CONMIGO A TODAS PARTES

Y SOLO NUNCA ME DEJES.

YA QUE ME PROTEGUES TANTO

COMO VERDADERA MADRE

HAZ QUE ME BENDIGA

EL PADRE, EL HIJO Y EL ESPIRITU SANTO

AMEN.

lunes, 11 de enero de 2010

Carta a mis Padres

Amados Padres:

El objetivo de este pequeño texto es agradecerles por estos casi 35 años de ser mis Padres. Reconozco que no he sido el mejor hijo pero día a día me esfuerzo por conseguirlo. Les pido perdón de todo corazón, por todas las angustias que les cause y que provocaron dolor en su alma.

Soy un ser afortunado por vivir en una familia como la nuestra, diariamente le doy gracias a Dios por tan grande bendición. La vida me ha premiado con unos Padres como ustedes, aunque no son perfectos, siempre nos han brindado mucho Amor.

Creo que no es casualidad que Yo siga viviendo con ustedes, hay frutas que tardan en madurar más que otras y ese fue mi camino, ser su compañero y amigo para aprender más de ustedes. Quizá fue el premio que mi Mamá se saco por querer casarme a los 16 años.

De verdad que parece que fue ayer cuando mis Hermanos y Yo éramos unos niños, la vida era más sencilla y sin saberlo lo pasábamos muy bien, sobre todo en los viajes por todo el país, cantando en el carro ó preguntando cuanto tiempo se hacia en autobús, en avión ó en tren a nuestro destino.

Extraño esa etapa de mi vida y es duro darse cuenta que la vida sigue su curso, por eso mismo es mejor vivir en armonía y disfrutar cada momento que estemos juntos con nuestra mejor actitud. La evolución de nuestro Ser continua y todo es mejor si se comparte con los seres amados.

Gracias por escogerme como hijo, por darme una familia como la que somos, por ser mis maestros, por criarme, por guiarme, por protegerme, por ayudarme, por escucharme, por entenderme pero sobre todo por Amarme.

Con mucho Amor su hijo.

lunes, 4 de enero de 2010

Bienvenidos a la nueva década

Estamos empezando la segunda década del tercer milenio y es una buena oportunidad para dejar el equipaje que no vale la pena atrás. El viaje de la vida es tan emocionante que se recomienda ir ligeros y decididos a disfrutar cada momento.

Los bellos recuerdos nos acompañan en nuestro corazón, la familia y los amigos son parte de nosotros y nos inspiran a continuar caminando hacia adelante. Quiero nombrar a esta década como la década de la transmutación, donde lo negativo desaparece y lo positivo se mantiene.

Ese es el objetivo, enfocarnos a la cara de la moneda que nos beneficia a todos. El país se puede estar desmoronando, pero si concentramos toda nuestra energía en el bien común, seguramente la transmutación se hará presente y volverá la luz.

También es la década de la consciencia donde seguramente la mayor parte de la gente despertaremos del sueño que nos controla, para volvernos dueños de nuestras vidas y crear nuestros propios sueños, que llevaran a los seres humanos a la unidad.

Alguna vez un buen amigo me hablo sobre una gran fiesta, en donde puedes hacer lo que quieras, beber y comer lo que quieras, escuchar la música que quieras, buscar el amor en donde quieras; lo único que requieres llevar es tu consciencia. La pregunta que me hizo después fue. ¿Tú que harías? Lo pensé un par de minutos y le solté toda una lista de todo lo que haría. Inmediatamente que termine, su sabio comentario fue: “Esa gran fiesta se llama vida y tú eres el invitado de honor”.

SI CADA DIA LE ENCOMIENDAS A DIOS TU VIDA, TUS PLANES, TUS ESPERANZAS, TUS SUEÑOS Y TUS TEMORES, TENDRAS PAZ.