Amados Padres:
El objetivo de este pequeño texto es agradecerles por estos casi 35 años de ser mis Padres. Reconozco que no he sido el mejor hijo pero día a día me esfuerzo por conseguirlo. Les pido perdón de todo corazón, por todas las angustias que les cause y que provocaron dolor en su alma.
Soy un ser afortunado por vivir en una familia como la nuestra, diariamente le doy gracias a Dios por tan grande bendición. La vida me ha premiado con unos Padres como ustedes, aunque no son perfectos, siempre nos han brindado mucho Amor.
Creo que no es casualidad que Yo siga viviendo con ustedes, hay frutas que tardan en madurar más que otras y ese fue mi camino, ser su compañero y amigo para aprender más de ustedes. Quizá fue el premio que mi Mamá se saco por querer casarme a los 16 años.
De verdad que parece que fue ayer cuando mis Hermanos y Yo éramos unos niños, la vida era más sencilla y sin saberlo lo pasábamos muy bien, sobre todo en los viajes por todo el país, cantando en el carro ó preguntando cuanto tiempo se hacia en autobús, en avión ó en tren a nuestro destino.
Extraño esa etapa de mi vida y es duro darse cuenta que la vida sigue su curso, por eso mismo es mejor vivir en armonía y disfrutar cada momento que estemos juntos con nuestra mejor actitud. La evolución de nuestro Ser continua y todo es mejor si se comparte con los seres amados.
Gracias por escogerme como hijo, por darme una familia como la que somos, por ser mis maestros, por criarme, por guiarme, por protegerme, por ayudarme, por escucharme, por entenderme pero sobre todo por Amarme.
Con mucho Amor su hijo.

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