"Soy del color de tu porvenir, me dijo el hombre de traje gris. No eres mi tipo le conteste y aquella tarde empecé a correr". Todavía sigo corriendo detrás de mis sueños, el traje gris se quedo muy atrás y mis sueños siguen hacia adelante, son el motor de mi corazón y la inspiración diaria.
Es la ilusión de un hijo y la calma de la estabilidad. Es la libertad de una canción y el enigma del silencio. Es la pasión de un guerrero y la tranquilidad de un niño durmiendo. Es la fuerza de la esperanza y la debilidad de la mediocridad. Es el amor de una madre y el miedo a perderla.
Cada mañana despierto con una sonrisa en la boca porque ese es mi verdadero empleo, generar consciencia y sonrisas en las personas. La intención es hacerlo siempre y si algún día me observas serio, es porque estoy cargando energía para seguir produciendo sonrisas.
El objetivo final es encarar al traje gris y decirle de frente, "Te daré una vida tranquila con las cosas que el hombre olvido, sin alfombras pero con sonrisas.
martes, 20 de abril de 2010
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