Quizás sea absurdo numerarlas, porque seguramente serán muchas y voy a perder la cuenta, pero en esta no hay falla. Es la primera.
El 24 de Mayo fui a firmar tu boleta, el día lo recuerdo ademas, porque ese día era el lanzamiento de uno de mis proyectos que como tu sabes a eso me dedico, llegue tarde entre otras cosas por el tiempo que me llevo la firma de tu boleta, tienes que saber que me tome mas del tiempo que se supone para concluir este proceso. Si hijo, a tus 3 años 8 meses ya eres sometido a una practica chafa (pero comprensible) de asociarle a nuestro camino por la vida una evaluación numérica.
Me sentí muy orgulloso, me impresiono la calidad de tus trabajos, y me dicen que si algo te distingue es la dedicación y el esfuerzo que le imprimes a tus deberes. Mientras estaba ahí pensaba en todas las firmas de boletas que nos faltan, los caminos que juntos tendremos que recorrer.
Hoy mi principal preocupación es el que crezcas siendo una buena persona, con eso garantizas que -independientemente de la calificación que saques- el camino por la vida sea mas sencillo.
Con todo mi amor
PS: La rueda de los tiempos se muestra frente a nosotros, parte de mi grave problema como estudiante siempre fue mi falta de entendimiento respecto al proceso de evaluación. Recuerdo las discusiones a mi mama donde le decía que no era posible que un numero o letra reflejaran lo que yo estaba aprendiendo. Si hoy mi hijo me cuestionara, creo que sabría que contestarle, aunque en el fondo sabría que el tiene la razón.
miércoles, 8 de junio de 2011
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